La propietaria de Fukushima admitió por primera vez que el muro helado subterráneo que levanta alrededor de sus reactores para evitar que se filtre agua a su interior no podrá bloquear el 100 % del líquido, lo que complica el desmantelamiento de la planta nuclear.
Tokyo Electric Power (TEPCO) reconoció, en un comunicado facilitado hoy, que "el objetivo al construir el muro congelado es reducir el flujo de agua que penetra en el sótano de los edificios" de los reactores, no impedirá su completa entrada.
En una reunión celebrada el pasado 19 de julio entre la empresa y la Autoridad de Regulación Nuclear (NRA), TEPCO admitió que entre mayo y junio solo había conseguido reducir en unas 30 toneladas adicionales el volumen diario de agua que penetra en los reactores procedente de los acuíferos naturales, por lo que se calcula que unas 80-100 podrían seguir filtrándose dentro todos los días.
Un técnico de la empresa reconoció que no es técnicamente posible "mantener fuera todo el agua subterránea al 100 por cien".

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