SAO PAULO.- La campaña electoral brasileña llega este sábado a su fin, tras más de un mes de embates y una estrategia comandada desde el hospital por el ultraderechista Jair Bolsonaro y desde la cárcel por Luiz Inácio Lula da Silva, quien ha guiado entre rejas todos los pasos de su ahijado político, Fernando Haddad.
La disputa por la Presidencia comenzó hace más de un mes con Lula como candidato a pesar de su prisión y líder en las encuestas con un 40 % de votos, pero concluye este sábado sin el expresidente en el pleito y con Bolsonaro al frente.
Desde la cárcel en la ciudad de Curitiba, donde se encuentra desde el pasado 7 de abril, Lula (2003-2010) capitalizó la atención mediática durante las primeras semanas de campaña y desde allí ungió a Haddad como su sucesor cuando fue inhabilitado.

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