LIMA. Un conflicto de poderes se incuba este lunes en Perú tras una amenaza velada del presidente Martín Vizcarra de disolver el Congreso, dominado por la oposición fujimorista, si los legisladores frenan sus reformas constitucionales destinadas a combatir la corrupción.
En un mensaje al país, Vizcarra advirtió el domingo que si el Congreso frena sus reformas políticas y judiciales, que espera aprobar en un referéndum en diciembre, planteará la llamada “cuestión de confianza”, norma constitucional que abre la vía para disolver el parlamento.
“Planteamos la cuestión de confianza al Congreso de la República para aprobar las cuatro reformas constitucionales presentadas al Congreso” en respuesta a un escándalo de corrupción en el Poder Judicial, dijo Vizcarra.
El primer ministro César Villanueva declaró que “el objetivo principal es conseguir las cuatro reformas (...), no cerrar el Congreso”, en tanto la vicepresidenta Mercedes Aráoz expresó que “no es golpista el hecho de solicitar que el Congreso acelere los procesos”.
La Constitución establece que el gobierno puede plantear al Congreso la “cuestión de confianza” para resolver una disputa y el mandatario “está facultado para disolver el Congreso si éste ha censurado o negado su confianza a dos Consejos de Ministros”. Esta última cláusula abrió un nuevo desacuerdo entre ambos bandos.

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